No sé si habréis visto la película de Benjamin Button. Entre otras genialidades, habla de las decisiones que tomamos y el camino que elegimos ante una duda que nos planteamos. Y cómo ese camino determina una situación muy distinta a la que te encontrarías si hubieras decidido lo contrario.
Pues bien, de todo esto me acordé ayer cuando elegí perderme yo sola por Londres.
AVISO: A continuación te expondrás a un post #SiLstyle de los que te posicionan en condición de campeón si llegas hasta el final. Quedas avisado.
Esta foto les estaba mandado a mis amigos por whatsapp cuando un hombre se acercó para pedirme que le hiciera una picture en un chapurreado Spanglish. –Hablo español- le digo. Y tras asombrarse (¿qué pasa que parezco inglesita?) y hacerle la foto, me pregunta que si quiere que me haga una con mi cámara –Bueno, si tienes cámara- (Claro, parezco española asentada, no necesito hacerme fotos porque Londres lo tengo muy visto…). Por supuesto que la tengo en el bolso y ya que está tan dispuesto el hombre, pues que me haga una foto, si total… Yo claro, poso y todo.
Como podéis comprobar, mi outfit es todo menos exposición streetstyle del que me pueda sentir orgullosa. Moño incluído.
Tras comprobar que había salido bien la foto, me disponía a continuar con mi paseo sin rumbo fijo, pero el hombre en cuestión me preguntó de dónde era. Una pequeña charla de introducción me llevó a verme caminando con este señor y hablando de todo y nada. Sin más.
Profesor de economía de la Universidad, me aclaró algunas dudas que tenía, me explicó la situación en Colombia (él era de allí) y me hizo un resumen del libro que está escribiendo y que le ha traído a Londres para estudiar el desarrollo europeo.
Yo le aclaré una duda sobre la monarquía española (dándomelas de entendida…) y estuvimos hablando de la dictadura y la figura del Rey.
Pasó una hora y seguíamos hablando (“¡vaya!” pienso “he salido de casa para pasear y termino hablando de todo y nada con un desconocido”). Lo que me lleva a recordar un post que hizo hace mucho Blanca de B* Cool, porque le sucedió algo similar en una cafetería cuando una señora se le acercó para decirle que había escuchado la conversación que tenía con su amigo y no pudo evitar interrumpir…
Cosas que pasan y que te hacen pensar. Terminé tomando una Coca-Cola con este hombre en Trafalgar Square. Al despedirnos me dijo que me deseaba mucha suerte, que se cumplieran todas mis expectativas en esta vida, que llegara alto y me dio mucho ánimo.
Y así, sin más, me fui caminando hasta Oxford Circus procesando este encuentro unexpected que me había hecho, en tan solo dos horas, aprender mucho más de lo que hubiera imaginado antes de salir de casa. Terminé el día cenando con Ro un fish and chips en toda regla y relatándole mi día.
Y yo me pregunto: ¿os ha pasado algo parecido?
Take care,
SiL
PD: Si has llegado hasta aquí leyendo, te proclamo campeón LOHDZ de la semana.
