Lo confesamos: nuestro último viaje a París fue una tapadera. Llevamos bastante tiempo callándolo, pero no podemos más. Ir a ver a Car era la coartada perfecta y nadie sospecharía, pero a lo que realmente fuimos a la capital del Sena fue a infiltrarnos en la exposición Louis Vuitton – Marc Jacobs.
Todo lo planeamos desde un pequeño cuarto parisino a la luz de los rayos del sol. Tomamos direcciones, dibujamos el plan y desarrollamos la estrategia para que todo saliera perfecto y no nos tomaran por más que unos simples turistas.
El Museo de Artes Decorativas era el destino al que nos dirigimos. Entramos, cogimos algunos folletos y esperamos en las escaleras del edificio el mejor momento para actuar.
Y en un momento de despiste, estábamos dentro. De Louis Vuitton a Marc Jacobs.
Allí nos pusimos a hacer la maleta con Louis. Fundó su firma en 1854 y su gran revolución llegó con un baúl plano, robusto y lo más importante ¡impermeable! Muy diferente a los abombados que se estilaban en la época.
Para evitar las imitaciones de los más envidiosos, en 1870 los recubrió con un estampado a rayas y, en 1889, su hijo George presentó el estampado Monogram que todos conocemos hoy en la Exposición Universal de París.
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Evolución del icónico Speedy.
En 1997, Marc Jacobs fue nombrado director Creativo de la firma y lo revoleó todo, como se aprecia en la exposición.
Y todo esto por traeros estas imágenes, que nos pillan, nos meten en la cárcel y lo más interesante que podríamos contaros sería el número de barrotes que tiene nuestra celda.
Take care,
Javo
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ResponderEliminarPor favor lo que me he podido reir!!!, gracias por ser tan divertidos y por las imágenes de la expo, espero ir este verano!!
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xx