Seguramente sea (o haya sido) un día duro.
La espalda te duele de cargar a tus espaldas todo lo que te sobreviene esta semana.
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Sin embargo, hoy, como cada mañana, te has levantado con los ojos pegados, has tomado tu café y, mientras la cafeína recorría tus venas hasta llegar al corazón, has conseguido alcanzar el armario. Algo básico. No te apetece pensar. Quizá un cinturón especial.
O esa correa de cuero que se adivina entre la abertura trasera de tu blusa de seda favorita y sostiene tus atributos femeninos.
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El día es largo en la oficina, necesitabas un look para aguantar durante todo el día. Desde la reunión a primera hora de la mañana…
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Hasta la cena de negocios que se prolonga hasta la medianoche. Pero sientes la seguridad de tus nuevos complementos. Te dan fuerza para desarmar a tu oponente con sólo deshacerte de tu americana y rozar las cinchas encueradas.
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Buscas la llave en el bolso. La introduces en la cerradura hasta el final. Giras y por fin en casa. Cansada.
Masajeas tus riñones. Estiras la espalda. Parece que no llegarás a la cama.
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Pero quizás te quedan todavía ganas de… ¿Jugar?
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Take care,
Javo
*Nota: todas las piezas de cuero son diseños de Ilya Fleet que podrás encontrar en Lily Blossom. Descubre cómo termina la historia aquí.
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